...Hoy...

Bernardo Enrique López Baltodano (Belbaltodano): "Creíble Increíble"





Creible  increíble

…Existen  situaciones  distantes  en  nuestros  entornos…
Sin  comprenderlos  y  sin  entenderlos…
Nuestra existencia no depende de nosotros…No.
Hay factores que controlan y manipulan nuestro entorno…
…Y hay  que vivirlos…




-  Suele suceder que de repente sea conmigo la cosa…(Aunque constancia no me deje...)
¿…Será esto cierto…?  ...Porque: Puede ser que mis sentidos...Me emulen, me distraigan...O me confundan...Todo puede suceder, en este mundo que de apariencia es.
¿Tengo alguna opción?  ...Aunque creo que no, puesto que lo que quiero o anhelo: ¡Pocas veces se da! 
Luego esto no depende de mí.
Y no es descabellado. (Pero a veces en eso creo.)
Es una posibilidad, harto posible. (La experiencia me dicta sus dictados.)
Soy un blanco perfectamente visible…A veces quisiera hacer como el avestruz...Pero aún así, sus efectos siento.
Tanto peor para mí. (A eso poca importancia le dan.)
¿Sería posible?
¡Claro que yes! Así que estoy en la lista.
Quizás sea el primero, aunque no lo crea posible…
No recuerdo haberlo conocido. 
No me era familiar para nada.
Pero en este mundo tan extraño e inverosímil…
Que cuando en ocasiones: ¡eso creo!
Lo extraño puede ser común.
Pero en verdad: Poco creo.
Y lo común…Mimetizarse y desaparecer.
(Aunque en verdad: ¿De mí? De poco tomarme en cuenta, hacen. Eso me cuenta mi experiencia.)
Que aunque lo estemos viendo…
Deje de estar.
…Todo es posible...O imposible.
Comprendí en el acto, que allí a la intemperie no me era seguro, así que pronto me vi retornando.
Estaba a pocos metros.
Cuál sería  mi sorpresa al llegar…
…Y,  pude comprobar que…
¡El candado estaba puesto! y me habían dejado afuera.
¡Qué  horror! Hubo una implosión en mi mundo.
Todo se distorsionó a mí  alrededor. (Lo que antes era: O creía que era, de repente: ¡Desapareció!
¡Oh mi ser tan incrédulo, que en ocasiones se vuelve crédulo!
¿Cuándo he de aprender? Qué de mí, poca importancia le dan...)
No me lo podía creer. Pero…
¿Quién pudo haberlo hecho? 
(Cualquiera   -pienso yo-   Porque muy pocos lo harán, o quizás la inmensidad ¿Cómo podré saberlo?)
No entiendo, no asimilo bien en este preciso momento.
Pero por incredulidad, compruebo el dichoso aparato.
Sin duda alguna. Cerraron la pesada puerta, pasaron el pasador, lo colocaron y lo cerraron.
Y adentro no pude apreciar movimiento alguno.
(Esa afirmación: He de aceptarla...Es muy ligera y constancia alguna carezco. Pobre de mí...Que pocas cosas de mí dependen...Y las que tengo: ¡Garantía no tengo!)
Se me ocurrió llamar a mi esposa, algo muy dentro de mi albergaba la esperanza de que estuviese allí, aunque dudaba que fuera ella.
(¡Qué impotencia tengo! No controlo, ni mi propio ser!)
¡Era la única alternativa visible!
No podía pensar en otra cosa.
Mi salvación. Mi puerto seguro.
Insistí. Una y otra vez.
Ya la calma desaparecía en mí.
Todo se me tornó gris y oscuro.
Me armé de nuevo en valor y la volví a requerir…Esperé con la paciencia debida y…
…Pero no me respondió. Silencio.
…Me siento solo y a la intemperie…
…Un frío de muerte subía y bajaba…
Mis piernas temblaban…
Mi quijada también.
Era preciso estar adentro, de mi casa.
Saqué un juego de llaves de mi pantalón y casualmente tenía una copia.
Me alegre y logré abrirlo de nuevo.


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