...Se fue...



Resultado de imagen para otoño
                                                                    Google imágenes











   CUENTOS - Relatos - Narraciones - Poemas - Novelas
#CuentosdeBernardo    -    #CortosenRelatos     -      #RelatosdeBernardo  #Belbaltodano         @Belbaltodano         +BernardoEnriqueLópezBaltodano
                                    Belbaltodano.webdone.es
https://plus.google.com/u/0/collection/o1x9Z










Vi pasar a don Carmelo, por mi vista contemplé estupefacto una gama intensa de tantos lustros vividos por este noble anciano.
Pesadamente se desplazaba, apoyándose de las cercas que a su lado estaban.
Con aquel esfuerzo que ya sus débiles piernas le podían prodigar. Respirando con forzada marcha.
Con esa mirada lánguida, en el que no oculta la carencia visual de la que hace gala.
-        ¡Don Carmelo!   ¡Don Carmelo! – Y pienso que a lo mejor escuchó allá a lo lejano, quizás de alguna época de su remota existencia.
Y asumo que aunque haya escuchado un silbido, o tal vez  un eco…No le prestó atención.
¿Y para qué…?  …A lo sumo en su nublada y ya caduca mente, habrá escuchado una bulla. O tal vez un susurro.
…Aunque ahora que lo analizo: Con seguridad…Nada escuchó…
Recuerdo la última vez que nos vimos, estábamos charlando en una esquina. Y como hacia tanto sol, le dije que nos pusiéramos debajo de una sombra, en un portón metálico. Alto. De unos dos metros de altura. Y él, se recostó del dichoso portón y este cedió deslizándose hacia un lado y de repente: ¡Un enorme perro nos salió atacando!
Dicho animal era de raza. Alto y robusto. Y ladró y se nos acercó con la finalidad de atacarnos. De modernos.
De destruirnos, ya que nos consideró su enemigo.
Instintivamente yo pegué un salto atrás. Cuando me percaté de que mi vetusto amigo, se quedaba impávido.
Lo halé con toda la fuerza que pude…Tomando en cuenta lo débil de su anatomía, intenté varias veces. Pero él, al igual que yo mismo, estábamos aterrorizados por el inesperado ataque canino.
Y en una de esas, escuchamos otro ruido dentro de esa propiedad.
Y en ese preciso instante, el viejo colérico me increpó:
-        ¡¡¿…Qué clase de amigo sos vos…? 
¡Qué me estás empujando? – Y en ese momento se asomó el dueño y al comprobar que éramos nosotros, regañó a su cuadrúpedo y lo metió dentro, cerrando tras de sí el portón.
Fue cuando el don me miró y se echó a reír…Terminamos la faena muertos de la risa.
Feliz de verlo como se agarraba la panza y se carcajeaba mofándose de mí…Y yo de él…
Pero hoy, después de estos recuerdos…Asumo que el reloj biológico de este don, ya está dando muchas muestras de cansancio.
-        ¿Y para qué quiero seguir viviendo, ah…? – Me golpea ese recuerdo. Quizás porque en ese señor veo a quién en vida fue mi padre. Y recuerdos acuosos inundan mi ser.
Cuando yo salía con mi viejo allá, en aquel plácido pueblito llamado: La Victoria, en el estado Aragua.
Cuando salíamos a Maracay  -“La ciudad Jardín de Venezuela”- la hermosísima capital del estado Aragua.
Mi viejo acudía a todas las plaza Bolívar del centro del país.
A la de Turmero. La de Cagua.
A la plaza Bolívar de Maracay.
La de: Valencia, la bella capital del estado Carabobo.
A la plaza Bolívar de Caracas la capital de Venezuela.
Fueron muchas las vivencias que mantuve con mi anciano padre.
A él le fascinaba andar en buses, recorriendo todos los pueblos de esa Venezuela tan enorme y vasta, tanto en tierras como en la humanidad de sus gentes.
…Y bueno…Será que don Carmelo al verlo, contemplarlo con ese su carácter tan jovial. Tan luchador, tan audaz.
Me retrotraiga a aquella época en que yo, siendo un chavalo andaba siempre detrás de mi viejo.
…Son recuerdos que hoy me causan mucha alegría, regocijo y tristezas.
Ojalá don Carmelo dure un poco mas. ¿Cuánto? No depende de mí.
…Pero si fuera por él…
-        Ya no quiero seguir viviendo mas. ¿Y para qué? Ya mis piernitas no me quieren servir mas. Ya estoy muy viejo. No vale la pena seguir viviendo… - Y cuando le escuché hablar así…Comprendí…
Asumí muchas cosas. ¿Cuáles…?
El vivir mucho tiempo, cómo que causa cansancio. Hastío.
Una vez le pregunté:
-        ¿Qué piensa de la muerte…? – Y él, a pesar de que escuchó muy bien mi pregunta, sentado en la sala de mi casa.
Alzó su cabeza y se quedó mirando alelado a alguna parte del techo.
Y no me respondió. Miré que escurría responder.
Luego…Bajó su cabeza y sin mirarme un solo instante me dijo, mirando hacia la puerta de salida…
-        Quiero largarme Besnaldo… - Y se levantó.
Prácticamente abrió él mismo la puerta y sin decirme nada mas…Se largó…Me quedé absorto.
No supe ni qué decirle, y ni siquiera se despidió…Se fue. Sencillamente eso.




















#CuentosdeBernardo      #RelatosdeBernardo
#PoemasdeBernardo   #Belbaltodano








Nota:
Internet utiliza cookies para optimizar la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.
Si continúa utilizando este sitio, asumiremos que está de acuerdo. ¡Gracias por su preferencia!


(Enviado al Blogs.)

Las leyes de la Unión Europea exigen que le brindes información sobre las cookies utilizadas en tu blog a los visitantes de la UE. En muchos casos, también exigen que obtengas consentimiento.

Como cortesía, agregamos un aviso a tu blog para explicar el uso de Google de determinadas cookies de Blogger y Google, incluido el uso de cookies de Google Analytics y AdSense.

Tú tienes la responsabilidad de confirmar que este aviso realmente funcione para tu blog y que se muestre. Si usas otras cookies, por ejemplo, si agregaste elementos externos, es posible que este aviso no funcione en tu caso. 
Obtén más información sobre este aviso y tus responsabilidades.
Se modificó tu configuración de HTTPS. Ahora, todos los visitantes pueden ver tu blog mediante una conexión encriptada si visitan https://belbaltodano.blogspot.com. Los vínculos y marcadores existentes a tu blog seguirán funcionando. Obtén más información.
















Edén

















Imagen relacionada
                                                                  Google imágenes











CUENTOS - Relatos - Narraciones - Poemas - Novelas
#CuentosdeBernardo    -    #CortosenRelatos     -      #RelatosdeBernardo  #Belbaltodano         @Belbaltodano         +BernardoEnriqueLópezBaltodano
                                    Belbaltodano.webdone.es










-        Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado Sea Tu Nombre… - Y mientras rezaba sentía como un profundo manto negro me envolvía. Me atenaza. Obnubila mis sentidos, me los hace sentir opacos. Nulos. Pero sigo en mis rezos.
Una profunda sensación sube por mi columna, siento fríos horribles que recorren toda mi columna vertebral.
Suben o bajan.
No sé precisarlos, pero causan en mi desasosiego que me desarman…
-        Santificado Sea Tu Nombre, vénganos a Tu Reino… - Y mientras trato de enfocarme en Sus Bendiciones, siento una oleada terrorífica que recorre todo mi cuerpo. Todo mi ser. No sé a ciencia cierta por donde empezó. Ni por donde termina.
Sólo sé que trata de desviarme.
Una nueva oleada de terror se ciñe sobre mis sienes.
Trato de no hacerle ningún tipo de caso…Pero a la final me arrastran; me llevan en una especie de sonambulismo.
Siento como me dejo llevar.
En parte por mis propias inseguridades.
Me dejan en plena calle.
Que aunque la conozco, presiento que jamás he estado allí y en cierta parte es verdad, como también es una mentira que retumba en mis sienes. En mi entender.
Trato de indagar mas. De cerciorarme de todo lo que pueda.
Pero la oscuridad es innata. Fría. Seca. Con dejos profundos de inacción. De inseguridad. De desazón. De angustia.
Asombrado trato por sobre todas las cosas de sentirme, de asirme a algo conocido y que me produzca de alguna forma, esa sensación de paz, de holgura.
Vago por sitios inhóspitos. Salvajes y agrestes.
Allende a mis sentidos, a mis cosas ya conocidas.
Veo a lo lejos unas figuras fantasmales. Sé que sufren.
Que peregrinan en sus sufrimientos, en sus vagancias sin sentido, sin dirección fijas, que ansiosas anhelan Paz. Amor.
Carentes de sentido alguno, peregrinan en medio de sus locuras.
De sus inacciones. Pregonan lo que no saben. Pero allí van.
Sedientas de lo que en su momento escupieron. Deshonraron lo que les dieron. Violaron. Maltrataron. Fueron nocivas a almas generosas. Fueron y son, corrosivas. Denigrantes.
Obscenas y lo peor es que sabiéndolos, no se arrepienten.
Algunas sienten la imperiosa necesidad de hacerlos, pero o no saben hacerlos o persisten en sus equivocaciones, vagan sin almas, sin rumbo fijos. Aciertan en sus desaciertos.
-        El Espíritu de Mi Señor va delante de mí, haciendo Salvo, Prospero y Seguro mí camino… - Y mientras sigo y persisto en mis oraciones, visualizo algo que no entiendo.
Por lo que le presto atención. Sigo con curiosidad gatuna el por qué de lo que no entiendo, de lo que encuentro sin sentido alguno, pero sigo con fruición lo que no debería.
Me llevan por senderos tortuosos. Siento mucho dolor a mí alrededor. Quejas que aunque las oigo, no las entiendo. Sufrimiento a granel, sin sentido, ni lógica alguna…Pero que allí están.
Como piedras que en el camino se me presentan pero que no son obstáculo alguno para mí, pero que para alguien obstaculizaron y sí que lo fueron   -o a lo mejor; siguen siéndolos-     y enredaron el camino a muchos.
Quizás sí, quizás no.
No lo sé, y que en verdad poco  o nada me interesan.
Por lo que lo desecho sin sentido y sin explicación alguna.
Me refugio con la mayor de mis intensidades.
No deseo que me siga entreteniendo.
Sé que debo seguir pidiéndole Al Altísimo.
Pero la insistencia va en auge loco. Desenfrenado, como caballo loco y ansioso,  y sin saberlo cae una y otra vez. Como un orate.
Impredecible me quito de la mente, todo lo que me pueda seguir entreteniendo. Me subyuga y me hace distraerme.
Ahora siento como mi espíritu sale a vagar.
Sin dirección fija, pasa por mi frente cosas que con seguridad, en algún momento de mi vida…Las viví.
A mí lado se suscitan escenas que pasan a una velocidad vertiginosa, entiendo que alguien o algo insisten en que las vea. En que la conciencia las haga revivir o reconocer, que con alguna seguridad me ha de importar.  -¡Pero no me importan!-
Sigo con determinación mis oraciones.
Siguen los obstáculos perennes en mi camino.
Ausentes de mis verdaderos deseos. De mis satisfacciones.
De mis hechos.
Y al lograr culminar con éxito mi empresa.
Ya me siento relajado.
Siento una sensación del deber cumplido.
De que por fin logré alguna empresa buena.
Que quizás conscientemente no lo vea, pero que si lo siento.
Ya que me embarga una Paz Infinita.
Prueba de que logré mi cometido. Ya me siento en paz.
Mi camino ya no está empedrado.
Ya no hay sombras que me ensombrezcan mi camino.
Luego esa sensación de seguridad, de regocijo me embarga. Hace vibrar cosas agradables en mi ser.
Es tanta la paz que me cobija, que me permito descansar.
El fiel cumplimiento de mi deber, hace que fibras que creía dormidas en mí, me rejuvenezcan.
Luego estoy en paz. En el inmenso amor del creador de mis días.
-        ¡Gloria a Dios en los cielos y paz en la tierra a los que amamos Al Señor! – Y siento como una inmensa alegría, cobija mi ser.
Ya no me siento sólo. Estoy en el Edén.

















#CuentosdeBernardo      #RelatosdeBernardo
#PoemasdeBernardo   #Belbaltodano








Nota:
Internet utiliza cookies para optimizar la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.
Si continúa utilizando este sitio, asumiremos que está de acuerdo. ¡Gracias por su preferencia!


(Enviado al Blogs.)

Las leyes de la Unión Europea exigen que le brindes información sobre las cookies utilizadas en tu blog a los visitantes de la UE. En muchos casos, también exigen que obtengas consentimiento.

Como cortesía, agregamos un aviso a tu blog para explicar el uso de Google de determinadas cookies de Blogger y Google, incluido el uso de cookies de Google Analytics y AdSense.

Tú tienes la responsabilidad de confirmar que este aviso realmente funcione para tu blog y que se muestre. Si usas otras cookies, por ejemplo, si agregaste elementos externos, es posible que este aviso no funcione en tu caso. 
Obtén más información sobre este aviso y tus responsabilidades.

Se modificó tu configuración de HTTPS. Ahora, todos los visitantes pueden ver tu blog mediante una conexión encriptada si visitan https://belbaltodano.blogspot.com. Los vínculos y marcadores existentes a tu blog seguirán funcionando. Obtén más información.





















El viejo de la montaña





Resultado de imagen para casa vieja dibujo
                                                                                Google imágenes














CUENTOS - Relatos - Narraciones - Poemas - Novelas
#CuentosdeBernardo    -    #CortosenRelatos     -      #RelatosdeBernardo  #Belbaltodano         @Belbaltodano         +BernardoEnriqueLópezBaltodano
                                    Belbaltodano.webdone.es










Cuando me iba acercando a su casa, me cercioro que son alrededor de las seis de la tarde, y el sol comienza a decaer. La suave brisa anuncia que la reina de la oscuridad está por ejercer sus dominios.
Ya para ese entonces es cuando diviso la choza en donde días anteriores yo mismo había dejado allí al viejo de la montaña.
Voy lentamente, no porque así lo determine yo, es que el camino está sumamente resquebrajado    -asumo que las últimas lluvias, han abiertos sus surcos…Muy profundos, por cierto-     y debo estar muy previsor, ya que si caigo en alguno de sus hondonadas, los cauchos de mi carro se pueden quedar enterrados entre su lodo. Y eso no es de mi agrado.
Ya faltando algo parecido como a sesenta metros, voy divisando en una esquina entre árboles algo frondosos un techo de zinc, que por alguna causa sus reflejos me llegan con cierta intensidad.
Muy regocijado   -ya que al fin llego a su hogar-   voy lentamente acercándome. Noto que es sumamente chico. Y pienso que la vez que lo traje, me había parecido mas grande…Pero bueno.
Finalmente busco un sitio para poder aparcar, lo mas cercano a su rancho.
Me bajo y comienzo a llamarlo…
-         Viejo. Viejo. – Por repuesta escucho el suave pendular de una frondosa rama, de alguna especie…Qué no sé que será, pero en su ruido veo que se mece de lado a lado, con aquella cadencia que  hizo deleitarme en esa monotonía tan extraña pero lujuriosa.
Ya que no vi ningún tipo de vida humana, como tampoco de animales…Cerca.
Sentí una sensación de desasosiego, pues temí haberme equivocado…Y a estas alturas… ¿Por donde debía regresar…?
Mentalmente me sentí desahuciado. Molesto, pues ante tanto esfuerzo; ¡y venir a equivocarme de esta forma! 
Me embargaban sentimientos de frustración.
Fueron segundos e instantes de mucha incomodidad.
Traté de visualizar a algún vecino. A alguien que me informara mejor sobre el paradero del viejo… ¡Pero nada!
Y ya transcurrido esos momentos incómodos…Apareció una persona muy joven   -en apariencia-   que desde la entrada de esa construcción me hacía señas de que me esperara. Que ya pronto me atenderían. Y eso me tranquilizó.
Esperé a un lado de mi vehículo. Pero ya no veía a nadie.
Creí ver a un jovencito. Por un micro instante, pero ya no veía a nadie…
Y cuando me voy a cambiar de posición, se me apareció el viejo de la montaña. Debo reconocer que su presencia me turbó mucho.
¡Pues no lo había visto llegar!
Así tan de repente. No lo sentí, ni siquiera pude escuchar sus pasos.
Y juro que no lo precisé   -y eso que miraba a todos lados-   ¿Y entonces…Cómo aparecía a mi lado…? 
Me dejó anonadado. Perturbado.
-         ¿Cómo estás…? – Me dijo en medio de su rostro muy risueño.
Un enorme tabaco tapaba su boca. Su escaso bigote estaba detrás de ese denso y espeso humo.
Que le brotaba tal como si fuese una chimenea de enormes proporciones.
Me invitó a entrar. Yo no había visto la silla que me ofreció y mucho menos ese sillón tan enorme. (Estaba extrañado pues no lo había visto…) Pero allí estaban.
Ya para cuando me había sentado. Distingo la entrada, pero lo que vi fue una entrada chica. Se me asemejaba mas a la entrada a una gruta, que a una casa, una vivienda. Un sendero muy gracioso, por cierto, con piedras muy vistosas y de tamaños y formas irregular pululan dándole una apariencia muy singular.
De repente diviso a un enorme cunaguaro. ¿Cunaguaro…Tan grande…?
Perezoso se estiraba con la mayor de la placidez.
Ni siquiera se había fijado en mí. Confiado se contorneaba y se estiraba, de una forma muy mimosa. (Parecía inofensivo)
Veo un enorme y descomunal perro negro, echado a un lado. Dormitaba.
Ajeno a todo cuanto pasaba allí.
Un enorme pajarraco oscilaba de repente encaramado entre unas ramas.
(Qué me parecía grotescamente inmenso, en comparación con la endeble rama que lo sostenía.)
Me miraba y parecía informar a algo o a alguien, que no pude divisar.
Algo me dice, que hay muchos ojos pendientes de mí presencia, pero que por mas que intenté…No los pude divisar.
Siento una enorme bocanada que inundó todo mi horizonte.
Me sentí inundado con su pestilente aroma. Tosía y tosía…
Intento no morir ahogado. Asombrado intento respirar, ya que me siento abrumado. Veía penumbras borrosas. Enigmáticas.
Sombras con extrañas figuras rondaban por doquier.
Todo irreal a mí alrededor.
Y veo al viejo cuajado de la risa. (Siento estupor)
Era evidente que disfrutaba de todos mis desconciertos, pues hasta hacía un instante, nada veía.
Viajes sustanciosos e impertérritos se forjaron dentro y fuera de mi campo visual. Los viví…Pero sin conciencia, consciente…en una especie de sopor.
-----
…Cuando vuelvo en mí…De nuevo…Un cúmulo oscuro se fue despejando a mí alrededor. Presentía que momentos preciosos faltaban en mis recuerdos.
Me encontraba en el cuarto de mi hotel. Era de día.
Un nuevo día se dibujaba en mi vida. Salgo ansioso, a trabajar.
Poco a poco se fue iluminando mi entender…Sí,  había ido a visitar al viejo de la montaña…Pero entonces: ¿Cómo amanezco en mi habitación…?
Descansado y presto a laborar. El cómo…No lo sé.
Pero allí estaba yo, y sigo sin entender, ni comprender.
Una caja negra se ha desarrollado en mí ser…Conciencia de esto: No tengo.











#CuentosdeBernardo      #RelatosdeBernardo
#PoemasdeBernardo   #Belbaltodano








Nota:
Internet utiliza cookies para optimizar la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.
Si continúa utilizando este sitio, asumiremos que está de acuerdo. ¡Gracias por su preferencia!


(Enviado al Blogs.)

Las leyes de la Unión Europea exigen que le brindes información sobre las cookies utilizadas en tu blog a los visitantes de la UE. En muchos casos, también exigen que obtengas consentimiento.

Como cortesía, agregamos un aviso a tu blog para explicar el uso de Google de determinadas cookies de Blogger y Google, incluido el uso de cookies de Google Analytics y AdSense.

Tú tienes la responsabilidad de confirmar que este aviso realmente funcione para tu blog y que se muestre. Si usas otras cookies, por ejemplo, si agregaste elementos externos, es posible que este aviso no funcione en tu caso. 
Obtén más información sobre este aviso y tus responsabilidades.

Se modificó tu configuración de HTTPS. Ahora, todos los visitantes pueden ver tu blog mediante una conexión encriptada si visitan https://belbaltodano.blogspot.com. Los vínculos y marcadores existentes a tu blog seguirán funcionando. Obtén más información.